Conocer los tipos de reciclaje es fundamental para comenzar nuestra labor ecológica y colaborar en el cuidado del medio ambiente. 

Durante estos años cada vez somos más conscientes de la importancia del reciclado, han surgido muchas dudas de, “¿En que contenedor tengo que tirar…?” De los 4 contenedores que tenemos para el reciclaje, parece que ya tenemos claro que debemos depositar en el contenedor Azul, en el contenedor Verde y en el contendor Marrón, pero ¿Qué pasa con el contenedor amarillo?, siguen apareciendo muchos productos de plástico, pero nos resulta difícil tener claro si lo estamos reciclando bien.

El contenedor amarillo lleva 20 años en funcionamiento en España, parece poco, ¿verdad? De media puede encontrarse un contenedor amarillo por cada 117 habitantes.

A pesar de que ha habido una muy buena evolución, y cada año aumenta la cantidad de envases de plástico, briks y latas recicladas por habitante, un tercio de la población sigue sin saber con exactitud dónde va cada tipo de residuo.

contenedor amarillo

¿Qué tirar en el contenedor amarillo?

Envase de plástico: Botellas y garrafas de agua, de refrescos, de aceite, latas de conservas; aros que sujetan los packs de latas; envases de yogur, de mantequilla; bandejas de “corcho blanco”, bandejas de aluminio; botes de productos de limpieza, detergentes líquidos; envases de cosméticos, gel, champú, cremas, botes de desodorante; tapas y tapones de plástico, metal y chapas; etc.:

Bolsas de plástico: Bolsas de comercios y envoltorios, papel film (aluminio), envases tipo blister,  etc.

Envases tipo Brik: Envases de leche, zumo, sopa, vino, aceite, etc.

Envases metálico: Latas de bebidas, botes de conserva, aerosoles, bandejas y papel de aluminio, chapas y tapas metálicas, de plástico y chapa, etc.

¿Qué NO debo depositar en el contenedor amarillo?

Es lógico pensar que todos los objetos que estén fabricados con plástico y que ya no nos son de utilidad, van al contenedor amarillo, pero no siempre es así.


No deben depositarse:

  • Juguetes de plástico (Deben ir al contenedor de restos, aunque lo más adecuado es llevarlo al eco parque o al ecomóvil también pueden donarse a muchas organizaciones que se dedican a obras sociales o al punto limpio)
  • Biberones y chupetes (contenedor de restos)
  • Utensilios de cocina y los cubos de plástico (contenedor de restos).
  • Capsulas de aluminio de café (contenedor resto)
  • Papel plastificado usado en carnicerías y pescaderías (contenedor restos)
  • Tupperwares (Si no lo puedes arreglar ni reutilizarlo en otra cosa, no importa el material del que esté fabricado, deberás tirarlo en el gris (basura normal).
  • Cajas de CD’s y DVD’s (contenedor restos)
  • Moldes de silicona para cocinar (contenedor restos)

Buenas prácticas para un buen reciclaje

  • Aplasta tus envases. Las garrafas, botellas, latas y briks ocupan un gran volumen. Recuerda aplastar los envases antes de depositarlos en el contenedor, ocuparán menos espacio y cabrán más. Con esta simple acción podremos aprovechar al máximo la capacidad de estos contenedores, doblando prácticamente la cantidad de residuos que soportan, y evitarnos molestos rebosos.
  • Las bolsas de plástico en las que transportamos el vidrio y los periódicos hasta sus contenedores específicos (verde y azul) deben ir después al contenedor amarillo.
  • Procura reutilizar las bolsas de plástico en tus compras y, cuando ya no te sirvan, utilízalas como bolsa de basura.

Sabías que..

¿Sabías que con 6 briks puede hacerse una caja de zapatos, 40 botellas de plástico pueden convertirse en un forro polar o que 80 latas de bebidas pueden transformarse en una llanta de bicicleta? 8 botes de conserva pueden tener una segunda vida como olla de cocina, 22 botellas de plástico una camiseta y 550 latas pueden ser una silla. ¡Y estos son solo algunos ejemplos!

Además, cada envase reciclado tiene su impacto en la lucha contra el cambio climático y la contaminación, ya que reciclando 6 latas o briks se contrarresta la emisión de 10 minutos de un tubo de escape.

En SINTAC seguimos trabajando diariamente para promover la responsabilidad ampliada del productor, la responsabilidad social corporativa, la ecología, la acción climática, la reducción de creación de residuos, y la sustitución del uso de materias primas por materias recicladas.

Reciclar es también un ejemplo de responsabilidad social y cuidado del medio ambiente. ¿Lo practicas?