Informes de sostenibilidad bajo la CSRD: todo lo que debes saber
La Unión Europea ha aprobado una nueva normativa que obliga a las empresas a informar con detalle sobre cómo su actividad afecta al medio ambiente, a las personas y a la sociedad. Esta normativa se llama CSRD, siglas en inglés de Corporate Sustainability Reporting Directive, y representa el mayor cambio que se ha hecho nunca en Europa sobre la forma de informar públicamente de la sostenibilidad empresarial.
Este cambio afecta directamente a cómo deben elaborarse los llamados informes de sostenibilidad. A partir de ahora, las empresas no podrán limitarse a mencionar buenas prácticas: deberán medir, documentar, verificar y publicar información concreta sobre su impacto real.
En SINTAC, como empresa con una fuerte base ambiental y un sistema de gestión certificado desde hace más de una década, ya estamos trabajando en adaptar nuestros procesos a este nuevo marco europeo.
¿Qué es la CSRD? Directiva sobre la presentación de informes de sostenibilidad corporativa
La CSRD (Corporate Sustainability Reporting Directive) es una nueva normativa europea que obliga a las empresas a informar de forma clara, rigurosa y pública sobre su impacto ambiental, social y de gobernanza (ESG). Es decir, ya no basta con gestionar la sostenibilidad internamente: ahora hay que demostrarla con datos y publicarla oficialmente.
Entre otros aspectos, las empresas deberán reportar sobre:
- Las emisiones de CO₂ que generan
- El uso de recursos naturales como el agua, la energía o los materiales
- Las condiciones laborales y la gestión del capital humano
- El respeto a los derechos humanos en la cadena de suministro
- La manera en que se abordan riesgos ambientales, sociales o éticos
Toda esta información deberá recogerse en un documento formal llamado informe de sostenibilidad, que se convierte en obligatorio bajo esta directiva.
¿Qué cambia respecto a anteriormente?
Hasta ahora, este tipo de información podía comunicarse de forma voluntaria o generalista. Con la entrada en vigor de la CSRD, el enfoque cambia radicalmente. El nuevo informe de sostenibilidad deberá:
- Seguir un formato estandarizado, definido por la UE (los estándares ESRS)
- Incluir datos cuantificables, verificables y comparables entre empresas
- Ser auditado por un verificador externo independiente
- Publicarse anualmente junto a los estados financieros de la empresa
En otras palabras: la sostenibilidad pasa a ser un asunto tan serio y regulado como las cuentas económicas.
¿A qué empresas afecta la CSRD y cuándo?
La CSRD no se aplicará a todas las empresas de golpe, sino que entrará en vigor de forma progresiva. Sin embargo, el proceso ya ha comenzado, y muchas organizaciones deberán adaptarse en los próximos meses.
Estas son las fechas clave del calendario de implementación:
- 2024: deben cumplirla las grandes empresas que ya estaban obligadas por la antigua normativa NFRD (como grandes cotizadas, entidades financieras o aseguradoras con más de 500 empleados).
- 2025: se amplía a muchas más empresas, especialmente medianas y grandes que hasta ahora no tenían ninguna obligación legal. En esta etapa entran compañías que cumplan al menos dos de estos tres criterios:
- Más de 250 empleados
- Más de 40 millones de euros en facturación
- Más de 20 millones de euros en activos
- Más de 250 empleados
- 2026: se suman las pequeñas y medianas empresas cotizadas en bolsa (pymes cotizadas), que hasta ahora estaban excluidas de este tipo de requisitos.
- 2028: la directiva también afectará a empresas no europeas que generen actividad significativa en la UE (más de 150 millones de euros de facturación anual), aunque su sede esté fuera del territorio europeo.
¿Por qué es tan relevante el año 2025 en la normativa CSRD?
La CSRD 2025 marca un punto de inflexión: será el primer ejercicio completo en el que miles de empresas deberán elaborar y presentar por primera vez su informe de sostenibilidad bajo esta normativa.
No hacerlo a tiempo o no adaptarse correctamente puede suponer:
- Sanciones económicas por incumplimiento
- Pérdida de acceso a licitaciones públicas
- Riesgos reputacionales ante clientes, inversores o administraciones
- Dificultades para mantener relaciones comerciales con empresas que sí estén obligadas a exigir informes a su cadena de valor
Por eso, anticiparse y prepararse con tiempo es clave para cumplir, evitar problemas y aprovechar las oportunidades que ofrece este nuevo marco.
¿Qué es un informe de sostenibilidad bajo la CSRD?
El informe de sostenibilidad, según la nueva normativa CSRD, será un documento oficial, obligatorio y anual en el que la empresa deberá explicar con datos concretos y verificables:
- Cómo su actividad impacta en el medio ambiente y en la sociedad
- Cómo los temas sociales, ambientales o éticos pueden influir en su negocio
- Qué medidas está tomando para reducir riesgos y generar un impacto positivo
- Qué objetivos de sostenibilidad se ha marcado, y cómo los piensa alcanzar
Este informe tendrá un valor legal y estratégico similar al de las cuentas anuales, y será exigido a muchas más empresas que hasta ahora no estaban obligadas a elaborarlo.
En el caso de empresas como SINTAC, que ya cuentan con una política ambiental consolidada y sistemas certificados, el cambio no es empezar desde cero, sino estructurar toda esa información con mayor detalle y rigor, y presentarla de forma que pueda ser auditada externamente.
Ya no se trata solo de decir que somos sostenibles: habrá que demostrarlo con datos, evidencias y transparencia.
¿Qué debe incluir el nuevo informe de sostenibilidad?
La CSRD establece un marco muy claro: el informe debe cubrir tres grandes bloques de información, siguiendo los llamados estándares ESRS (European Sustainability Reporting Standards).
1. Medio ambiente
- Emisiones de CO₂ y otros contaminantes
- Producción y gestión de residuos
- Uso de recursos como agua, energía o materias primas
- Riesgos asociados al cambio climático
- Estrategias de reducción de impacto ambiental y transición ecológica
2. Aspectos sociales
- Número de trabajadores, condiciones laborales y nivel de rotación
- Políticas de igualdad, diversidad e inclusión
- Formación, salud y seguridad en el trabajo
- Derechos humanos a lo largo de toda la cadena de suministro
3. Buen gobierno corporativo (gobernanza)
- Estructura de dirección y toma de decisiones
- Políticas anticorrupción y de ética empresarial
- Evaluación y gestión de riesgos
- Prácticas de transparencia fiscal
Estos bloques no deben tratarse por separado: deben estar alineados con la estrategia general de la empresa. La sostenibilidad ya no se comunica aparte, sino como un eje transversal del negocio.
¿Qué significa “doble materialidad” en la CSRD?
Uno de los conceptos más importantes de la CSRD es el de doble materialidad, que introduce una visión mucho más completa de la sostenibilidad. En la práctica, esto implica que el informe debe responder a dos preguntas clave:
- ¿Cómo afectan los factores ambientales, sociales o de gobernanza al negocio?
Por ejemplo: ¿puede el cambio climático poner en riesgo la logística o el suministro? ¿Una mala política laboral puede perjudicar la reputación o la productividad? - ¿Cómo impacta el negocio en el medio ambiente y en la sociedad?
Por ejemplo: ¿cuál es la huella de carbono real de la empresa? ¿Se están respetando los derechos laborales en toda la cadena?
Este enfoque obliga a las empresas a analizar la sostenibilidad no solo como un valor corporativo, sino como un factor real que influye en su viabilidad futura y en su entorno. Es decir: no basta con parecer sostenibles, hay que serlo y gestionarlo como una prioridad estratégica.
¿Cómo se prepara una empresa para cumplir con la CSRD?
Adaptarse a la nueva normativa CSRD no es algo que se pueda improvisar. Requiere planificación, organización interna y compromiso real por parte de toda la empresa. Estas son las claves para prepararse con garantías:
- Confirmar si la empresa está obligada a aplicar la CSRD
Lo primero es verificar si la empresa entra dentro de los criterios establecidos (por número de empleados, volumen de facturación, activos o presencia en la Unión Europea). - Identificar qué información será necesaria y cómo se va a recopilar
Es fundamental definir qué datos se deben recoger en cada área (medio ambiente, social y gobernanza) y establecer sistemas internos que aseguren su trazabilidad, coherencia y calidad. - Formar a los equipos implicados
No se trata solo de un trabajo del departamento de sostenibilidad o calidad. Finanzas, recursos humanos, operaciones, compras o dirección deberán entender su papel en la elaboración del informe. - Integrar los aspectos ESG en la estrategia global de la empresa
La sostenibilidad no puede tratarse como un apartado aislado. Debe estar conectada con los objetivos corporativos, los indicadores de gestión y la toma de decisiones. - Contar con un verificador externo
La CSRD exige que el informe de sostenibilidad esté revisado por una entidad independiente. Es clave preparar la información desde el principio pensando en su validación futura.
SINTAC, sostenibilidad y futuro: alineados con la nueva directiva europea
La nueva normativa CSRD transforma el concepto de sostenibilidad empresarial. Lo que antes era opcional y generalista, ahora pasa a ser obligatorio, medible y verificable.
El informe de sostenibilidad deja de ser una memoria de buenas intenciones para convertirse en un documento clave que debe reflejar de forma transparente cómo actúa la empresa y qué impacto tiene.En SINTAC, ya estamos trabajando en esta transición. Nuestro sistema de gestión integrado, certificado bajo las normas ISO 9001 e ISO 14001, nos da una base metodológica sólida. Gracias a ello, podemos avanzar de forma ordenada hacia un modelo de reporting conforme a la CSRD, alineado con nuestros valores y con los requisitos que marcarán el futuro empresarial en Europa.














